La dupla publica Thirteen Moons And a Black Hole su nuevo álbum en Tokonoma Records en una exploración de electrónica mística
En los tiempos que corren, publicar un álbum un sábado no tiene ningún tipo de sentido siguiendo los patrones de una industria en la que se devoran lanzamientos porque de una semana a otra se olvidan. Pero aún hay espacio para propuestas diferentes con un espíritu que va más allá del business. Donde aún palpita el corazón con algo que busca más allá de cuadrar números. En esas ligas juega Menhir con su nuevo disco Thirteen Moons And a Black Hole que han editado en el reputado sello Tokonoma Records haciéndolo coincidir con la última luna de sangre.
Esto tiene mucho sentido por la concepción de la propia obra. Estamos ante un LP puramente conceptual de un dúo que lleva más de una década explorando los límites del sonido y su relación con el entorno, generando diálogos entre lo humano y lo no humano, lo vivo y lo inerte. En esta ocasión la cantante Coco Moya y el productor Iván Cebrián retoman su maestría a la hora de producir composiciones inmersivas entre el ambient y el minimalismo, llenas de texturas electrónicas analógicas y slow motions. Con Thirteen Moons And a Black Hole nos invitan a un viaje introspectivo y sensorial por paisajes sonoros hipnóticos.
Las nueve producciones que componen están concebidas como un ejercicio de observación y exploración de los ciclos lunares y otros objetos del cosmos como los agujeros negros. Para ello trabajaron con físicos de la Universidad Autónoma de Madrid, interpretando sus observaciones en las composiciones del disco, donde crean una danza estática entre sintetizadores analógicos, procesamientos masivos de sonido y la etérea voz de Coco Moya. Cada pista se siente como un evento que no solo escuchamos, sino que tocamos con la piel. Este álbum da pie al oyente a sincronizarse con el pulso lunar y a sumergirse en su rítmica gravitacional. Esto en manos de gente que flipó con la banda sonora de Interstellar se les puede hacer la boca agua.
Conceptualmente Thirteen Moons And a Black Hole se nutre de la sinergia entre ciencia, naturaleza y tecnología, y nos transporta a un universo introspectivo. Los propios artistas lo definen como un sincretismo entre cantos místicos y la electrónica de escucha; una prehistoria del futuro. De ahí se extrapola la esencia del sonido de Menhir: íntimo, abisal y resonante. Ahora también muy telúrico donde la voz de Coco Moya entronca en perfecto equilibrio con el ambient que despacha Cebrián para dar un estilo de música para disfrutarla de manera horizontal, relajando cuerpo y mente encontrando la paz con nosotros mismos.
Una escucha recomendada de un álbum producido por Menhir y masterizado por Stephan Mathieu, que puedes hacerte en formato físico y digital a través de Bandcamp. Además, el 29 de marzo se presentará en Casabanchel en un evento que conmemora los cinco años de vida de Tokonoma Records. Entradas ya agotadas.
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